De la identidad, sentido de pertenencia y otras minucias

“Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es”. (Jorge Luis Borges)

08Condenarro

Retomando el espacio que me permite la revista Ejecutivos, me tomo la libertad de comentar sobre dos aspectos qué, en Los Cabos y, creo tener la suficiente convivencia con sudcalifornianos de la mayor parte de la entidad, así como muchos, muchísimos inmigrantes, como yo mismo, declarado Chilango-Choyero (Chicho) desde 1989, que llegan buscando una mayor calidad de vida más que enriquecerse, y estos aspectos son en realidad los conceptos de identidad y el sentimiento de pertenencia, hoy día, con los sucesos que suponen algunos no debemos difundir por ser un destino turístico, no sólo sorprenden, sino atemorizan a la sociedad, incluyendo autoridades administrativas y policíacas.

Cuando refiero la palabra identidad, créame mi es-timado lector, no es solamente a la identidad personal que se confirma con su credencial del INE, pasaporte, CURP, acta de nacimiento. En este caso aludo a la identidad colectiva y cultural de Los Cabos en particular, porque aquí vivo, en Cabo San Lucas para ser más preciso. En los casi 28 años de radicar en Cabo San Lucas me identifico con los nativos y con quienes han hecho su vida, formado familia y patrimonio en esta tierra que, sin dudarlo, cuando Los04 Cabos quiere a alguien se queda… cuando no, simplemente se van:

“La identidad cultural: que alude a todas aquellas características en referencia a una determinada cultura, abarca desde las creencias, costumbres, comportamientos, tradiciones, valores que posee una cierta comunidad que permiten que sean identificados del resto”. (http://conceptodefinicion.de/identidad/)

05En torno al sentido de pertenencia, no aplica, al menos en este caso, a la propiedad sobre una cosa en particular, podría, en caso alguno, tomarse como el sentido civil, de ciudadano pues, de ciudadano cabeño y la responsabilidad que ellos conlleva, así como los beneficios que Los Cabos nos obsequia de forma natural. Ahora bien, la pregunta obligada, al menos que en lo personal me formulo es ¿que tan ciudadano de Los Cabos soy? Y me contesto mimismo, lo suficiente para exponer mis opiniones y mis protestas por lo que nos sucede dada nuestra propia apatía y negligencia encabezada por los03 ciudadanos que creen que son más ciudadanos porque tienen cargos públicos y eso les da el poder de estar por encima de sus conciudadanos. Y no, no es cuestión de personalidad, al menos en los últimos 26 años y casi cuatro meses que tengo escribiendo en medios, cada tres y seis años cambian los nombres, más no el 06comportamiento.

Aritóteles decía sobre el ciudadano: …a menudo se discute sobre el ciudadano y en efecto no todos están de acuerdo en quién es ciudadano. El que es ciudadano en una democracia con frecuencia no es ciudadano en una oligarquía”. Pareciera que México no vive en democracia sino en oligarquía, en este caso, comparto más la opinión de un amigo, empresario de la pesca deportiva y bienes raíces, vivimos en una plutocracia, y es tan evidente como los muros de concreto y otros de plantas importadas que nos obstruyen la vista al mar entre San Lucas y San José, por decir lo menos. Ahora, en las últimas décadas y más marcado en los últimos cinco años, la plutocracia no sólo la componen los más ricos, sino también los mas violentos con recursos suficientes hasta para asustar a los más ricos, y estos no porque teman morir, sino porque temen perder 09negocio… el negocio que les da la explotación de esa riqueza natural a la que nos apegamos los que tenemos ese sentido de pertenencia, que tenemos sentimiento de pérdida de esa riqueza que si bien por un lado se la están acabando inversiones extranjeras que no tienen el menor reparo en sobre explotarla, hasta acabarla e irse a otro lugar donde aun exista; obvia decirlo, todo con permiso de quienes ocupen, en su momento, los sillones y las plumas donde surgen los permisos 07para ello.

Me pregunto otra cosa; acaso se preguntarán esas manos que firman los permisos, que hablan de que combatirán la inseguridad, que aprueban fiestas de un gasto excesivo, del uso de un dinero que no tienen, cuando esas mismas fiestas se hacían antes con menos presupuesto y mas familias; fiestas que se extendían hacia la comunidad de La Playa cuando aun El Estero llegaba a sus linderos. Cuando las explosiones que se escuchaban eran los fuegos artificiales, no los AK 47 y otros jueguitos mortales que pululan ya por toda la entidad, en manos de uniformados y en manos de quienes son los soldados de quienes buscan la plaza y el mercado de estupefacientes y todo por una absurda prohibición.

01Ahora, la pregunta la lanzo a propios y extraños, y se que muchos empresarios se han jugado su patrimonio y siguen apostando a Los Cabos porque creen en este paraíso, paraíso que les ha dado la oportunidad de crecer como empresarios pero que mantienen su sentido de propiedad y su identidad cabeña; pregunto, ¿la clase gobernante nos da muestras de ese sentido de pertenencia, de identidad sudcaliforniana? En la inteligencia de que ni Los Cabos ni BCS nos pertenecen, pertenecemos a Los Cabos y BCS y nos lo estamos acabando.

A preguntas tan hostiles, mejor me despido y no sea que le vuelvan a jalar las orjeas a mis amigos que se animan a seguir publicando mis debralles, en tanto, me despido como un simple y pobre chicho y loco peligroso irreverente, irrelevante, irremediable pero irresistible y real prófugo de la injusticia de una personalidad multipolar…

02“Nadie se da cuenta de que algunas personas gastan una energía tremenda simplemente para ser normales”. (Albert Camus)

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